martes, 28 de octubre de 2014

La isla mínima

Alberto Rodríguez, el director de 7 vírgenes (2005) y Grupo 7 (2012) vuelve a la carga con un thriller policíaco de llamativas imágenes de marismas y campos desolados. Desde el comienzo los créditos de inicio, de una gran belleza, parecen aludir a fragmentos del cerebro humano, pero… ¿hasta qué punto La isla mínima es tan compleja como aparenta?



  QUÉ CUENTA
: Dos policías de opuesta ideología. Uno de ellos, Juan (Raúl Arévalo), es inteligente, joven y tiene una familia y motivos por los que volver a casa. El otro, Pedro (Javier Gutiérrez), parece seguir arraigado al recién muerto franquismo. Ambos son los encargados de investigar la desaparición de Carmen y Estrella, dos jóvenes de un alejado pueblo de las marismas del Guadalquivir a principios de los 80.
No, no es la nueva temporada de True Detective (N. Pizzolatto, 2014). Se trata de la que podría ser una de las ficciones españolas más relevantes del año. Ambos actores trabajan notablemente en un género en el que acaban de aterrizar, alejado de las comedias y adentrados en el misterio por resolver. Misterio que se desenvuelve como pez en el agua, o como en este caso, como flamenco en los marjales tras un guión propio de escuela: aquél que va dejando pistas a lo largo del film disimulando su real importancia hasta el momento en el que se descubre su simbolismo. No obstante, por muy claras que sean sus intenciones, es inevitable preguntarse al terminar la película qué ha sido de algunas de las tramas empezadas y, aparentemente, no zanjadas. Todas esas cuestiones pendientes son las que hacen del film una complejidad subjetiva: es tan retorcida como cada uno la quiera considerar.

En su conjunto, la película hace uso de un guión con agujeros que, finalmente, cumple lo prometido y deja algún que otro interrogante a la capacidad imaginativa del espectador; así como de escenas donde en ocasiones predomina la casualidad ante la causalidad, y personajes secundarios quizás con mayor profundidad que el par de protagonistas (dan ganas de interrogar a todos y cada uno de los vecinos del pueblo, pues parece que todos sepan algo que a nosotros se nos escapa).


Pero La isla mínima es algo más que un thriller. Es un puzzle perfectamente encajado en un momento sociopolítico concreto de la historia de España, en el que refleja con maestría las mentalidades de la época, el miedo y la valentía por lo desconocido, el alzamiento de la clase obrera, el fin de la eterna mujer ama de casa y algún que otro toque espiritual.

Te gustará si…

-          Te gustó True Detective (su parecido es innegable).
-          Te gustan los finales abiertos.
-          Aprecias las películas por estética y su fotografía.

Imágenes de Warner Bros