sábado, 29 de noviembre de 2014

Interstellar

El actor del que todo el mundo habla. La película de la que todo el mundo habla. Christopher Nolan, responsable de películas de visionado imprescindible, como Memento (2000), Origen (2010) o El caballero oscuro (2008), se basa en las teorías del astrofísico Kip Thorne y enfunda la escafandra de la NASA a Matthew McConaughey para hablar de una historia de grandes dimensiones físicas y emocionales. Tan grandes como tantas galaxias podamos imaginar.



QUÉ CUENTA: En un futuro no muy lejano, la Tierra comienza a estar devastada  y superpoblada. Un grupo de astronautas, entre los que se encuentra el piloto Cooper (Matthew McConaughey), decide realizar una expedición a una galaxia distinta en busca de un planeta habitable al que trasladar a la Humanidad. Pero para ello deberá abandonar a sus hijos sin el conocimiento certero de cuándo volverá a verlos.

La película dura casi 3 horas, pero como aprenderemos con ella, el tiempo es muy relativo. Puede ser menos tiempo, porque resulta tan cautivadora que, aunque te explique mil teorías astrofísicas, están formuladas de manera que el espectador no tenga ningún problema en entenderlas y pueda seguir centrado en la emoción de la aventura. Pero puede durar más tiempo, porque una vez finalizada, queda en la memoria como una experiencia personal, como si nosotros mismos hubiésemos salido al espacio y reflexionado sobre la extensión del Ser. Será inevitable darle vueltas y preguntarse uno mismo “¿Qué acabo de ver?”, “¿Qué he entendido?” y “¿Qué hay de realidad en todo esto?”.

La serie de televisión británica Utopia (D. Kelly, 2013), como muchas otras producciones, no difiere mucho de la problemática principal que ofrece Interstellar. El mundo ya no da abasto y hay que pensar medidas desesperadas. Pero la ficción de Nolan, sin embargo, ya piensa en este planeta como perdido y crea a partir de ello una carrera a contrarreloj o contra-natura, asfixiante y provocadora, en el que el ser humano tiene las horas contadas para llegar a entender lo que parece algo más grande que la mente. Y es aquí donde reside, una vez más, la magia del director: en su capacidad de abrir mentes hasta límites insospechados, crear cuestiones morales, llevar los sentimientos humanos hasta el universo para hacerlos… eso, universales, proporcionar espectáculo, rememorar la primera gran hazaña espacial (Kubrick) y mezclarlo todo con mucho arte escénico, interpretativo, artístico, ambiental y emocional. Seguramente éste sea el motivo por el que no paremos de oír en todas partes que Interstellar es la película del año.

McConaughey sigue en estado de gloria y, aunque su papel no sea igual de remarcable que el detective Cohle de True Detective (N. Pizzolatto, 2014), parece muy cómodo en estos roles de héroe imperfecto de gran bagaje dramático. Anne Hathaway chirría al principio en una historia cósmica pero tarde o temprano nos dejamos encandilar por el entusiasmo más pasional de su personaje. Jessica Chastain, por su parte, enamora. La cámara y el espectador no pueden quererla más. Entendemos cada sentimiento encontrado acerca de su padre: el odio y la culpa por abandono combinados con el seguimiento de sus pasos y la esperanza de llegar a entender el mundo que le rodea. 


Interstellar podría dar de sí hasta el infinito. Sería muy probable que llegase a proyectarse tanto en una masterclass sobre medio ambiente, como en otra de física o guión cinematográfico. El uso certero de todos los elementos narrativos proporciona una experiencia singular que identifica la película como una de las mejores opciones en taquilla del momento. Su merecido éxito se debe a su base realista siendo en verdad una película de ciencia ficción, donde el drama sentimental ya puede considerarse la marca de la casa de este director-evento (cada vez que estrena hay que acudir a verlo) que es Nolan. En resumen, una historia sobre las grandes proporciones del espacio, el tiempo y el amor, pero también sobre sus atajos y agujeros de gusano.

Te gustará si…

-          Te gusta el cine.
-          Te gusta Christopher Nolan.
-          Te gustó el juego de mundos oníricos paralelos en Origen, así como la proporcionalidad del tiempo en un sueño y en la vida real.
-          Te gustan las películas de aventuras y reflexivas a la par.

Imágenes de Warner Bros