domingo, 25 de octubre de 2015

Marte (The Martian)

Ridley Scott, uno de los directores más prolíficos del panorama norteamericano y responsable de obras de renombre como Alien, el octavo pasajero (1979), Blade Runner (1982) o Gladiator (2000), vuelve a asomarse al espacio para poner imágenes a la novela de Andy Weir. Matt Damon también repite escafandra después de Interstellar (C. Nolan, 2014).


QUÉ CUENTA: Mark Watney (Damon) es un astronauta que, por accidente, es abandonado y dado por muerto en Marte durante una misión espacial. Deberá sobrevivir en un planeta de duras condiciones haciendo frente al hambre, la soledad y el intento por ponerse en contacto con la Tierra. Mientras tanto, los dirigentes de la NASA (Jeff Daniels y Chiwetel Ejiofor) tratan de hacer regresar la tripulación al planeta rojo en una carrera a contrarreloj cuando descubren la existencia de movimiento en la estación de Marte.

Las comparaciones son odiosas, pero inevitables. No es difícil acordarse de Interstellar cuando se te presenta otra película ambientada en el espacio y además ambos filmes comparten a Matt Damon y Jessica Chastain como co-protagonistas. Sin embargo se trata de películas totalmente distintas en las que priman mensajes que nada tienen que ver entre sí. En la película de Nolan predomina la filosofía cuántica y emocional, y realiza un eficaz símil entre las entrañas del oscuro y desconocido universo con nuestros más puros sentimientos. Scott, quien parece perder fuelle en determinadas películas - parece que seleccione aquellas que verdaderamente le importan y las que no, véase Exodus: Dioses y reyes (2014)- , y en un cambio drástico de temática en cuanto a ésta última producción, prioriza en la sensación de abandono y soledad aunque no llega a trascender en ello, sino en un fuerte patriotismo y el ego propio de un protagonista que se jacta de ser el primero de la clase.


No hay empatía por parte de del espectador, o por lo menos el ritmo acelerado de la narratividad y las acciones le niegan ese placer. La película cumple con determinadas funciones de manera sustancial: el entretenimiento y los efectos especiales entran dentro de los parámetros de la cotidianeidad hollywoodiense, pero su aparente planicie mental con la que comienza acaba siendo una decepción constante durante el resto de la película. Con ello me refiero a la aceptación tan temprana de la soledad. Los problemas que le acontecen a Watney no lo son tanto pues éste siempre tiene respuesta para todo. ¿Cuál es la moraleja de una historia si carece de profundidad? No hay un mensaje claro que leer entre líneas.

Aunque siempre es de agradecer la presencia en pantalla de Chastain, el “épico” acto tercero, digno de un número del Cirque du Soleil es, cuanto menos, inverosímil, independientemente de lo aproximado que esté a la verdadera ciencia aeroespacial. Y si el lenguaje de Interstellar nos parecía complejo, el de Marte ni siquiera se esfuerza demasiado en hacerlo más sencillo salvando alguna que otra escena.

Más allá del nulo mensaje o la forma de transmitir nada, se debe recalcar el “transgénero” del que son partícipes todos los elementos dispuestos de la aventura. Se trata de un drama que se desacredita como tal al coquetear en ocasiones con la comedia y una banda sonora pop – I will survive, de Gloria Gaynor, entre otros - que hace referencia a la personalidad de sus personajes pero que está insertada con calzador (sin desprestigiar el trabajo del compositor Harry Gregson-Williams, muy “hanszimmeriano”. Pero no contentos con ello, Scott se esfuerza por añadir una línea romántica a la historia, casi inmeritoria de cualquier reseña si no fuera por la inutilidad de su existencia: un ligero romance entre personajes más que secundarios.


Cumple las expectativas técnicas, pero no formales. Scott raspa el aprobado con una historia que podría dar mucho más de sí desde el punto de vista psicológico y queda relegado al puro entretenimiento y ensalzamiento de las proezas norteamericanas.


Te gustará si…

-          No te cansa el extenso metraje.
-          Te gustan las películas en las que participan caras muy reconocibles de las últimas producciones norteamericanas: Matt Damon, Jessica Chastain, Jeff Daniels, Sean Bean, Kate Mara, Chiwetel Ejiofor, Kristen Wiig…
-          Náufrago (R. Zemeckis, 2000) te pareció demasiado lenta.


Imágenes de The Martian